¿Por qué estas frases empeoran la despedida escolar?

Cada mañana, en la puerta de las escuelas de Brasil —y de toda América Latina—, los padres repiten frases pensadas para calmar a sus hijos. Sin embargo, según la psicóloga clínica Larissa Fonseca y la pediatra Loretta Campos, muchas de ellas producen el efecto contrario.

¿Cuáles son las 5 frases que hay que repensar?

1. "No hay nada que temer"

Es la frase más usada y una de las más problemáticas. El niño recibe dos mensajes contradictorios: que siente miedo y que ese miedo está mal. "No tranquiliza, invalida", advierte la Dra. Campos. El niño comienza a desconfiar de su propia percepción. Mejor decir: "Empezar algo nuevo puede dar nervios. Poco a poco ese miedo va a pasar."

2. "Va a ser genial"

Suena optimista, pero es una promesa que los adultos no pueden garantizar. Cuando la experiencia no cumple esa expectativa, el niño aprende que las palabras del adulto no son confiables. Es preferible enfocarse en lo que sí se puede asegurar: "Voy a venir a buscarte."

3. "Si lloras, me quedo"

Esta frase enseña al niño que el llanto es una herramienta para evitar la separación. No por manipulación consciente, sino porque aprende que su reacción modifica el comportamiento del adulto. A largo plazo, refuerza la angustia en lugar de aliviarla.

4. Frases que avergüenzan al niño

Decirle al niño que "no sea bebé" o expresiones similares lo lleva a suprimir emociones en lugar de procesarlas, lo que puede generar dificultades emocionales futuras.

5. "Solo es un momentito"

Cuando ese "momentito" se convierte en horas, la confianza se rompe. Los niños perciben rápidamente cuando se les miente. Las despedidas honestas, aunque breves, generan mayor seguridad que las falsas promesas.

¿Qué funciona mejor?

Ambas expertas coinciden: hay que nombrar el sentimiento sin borrarlo, validar la emoción sin hacer promesas imposibles. Una despedida segura y cálida le indica al niño que la separación es temporal y segura.

Puntos clave:
  • Fuente: psicóloga Larissa Fonseca y pediatra Loretta Campos, en revista Crescer (Globo)
  • "No hay nada que temer" envía mensajes contradictorios al niño
  • "Va a ser genial" es una promesa que los padres no pueden cumplir
  • "Si lloras, me quedo" refuerza el llanto como mecanismo para evitar la separación
  • Los expertos recomiendan nombrar y validar la emoción del niño
  • Las despedidas honestas y breves construyen seguridad emocional a largo plazo