¿Por qué el capital de trabajo se vuelve estratégico ahora?

Con la tasa Selic en dos dígitos, la inflación por encima del techo de la meta y restricciones crediticias crecientes, las medianas empresas brasileñas enfrentan un entorno financiero exigente. Especialistas advierten que gestionar el capital de trabajo ya no puede tratarse como una tarea rutinaria de tesorería, sino como una variable estratégica de primer orden.

¿Cuánto cuesta el crédito para una mediana empresa?

Un análisis exclusivo de la consultora Safegold revela que las líneas subsidiadas rondan el 13% anual, mientras que el crédito libre para medianas empresas alcanza entre 24% y 26% al año. Las operaciones de anticipación de cuentas por cobrar mediante factoring, securitizadoras y FIDCs pueden superar el 34% anual en costo efectivo — niveles que superan ampliamente las tasas vigentes en Argentina, Chile o México para segmentos comparables.

¿Qué pasa cuando se alargan los plazos de cobro?

Safegold simuló dos escenarios para una empresa con ingresos de R$ 120 millones anuales y margen EBITDA proyectado del 12% (R$ 14,4 millones), con costos financieros indexados al 24% anual. Al extender el plazo promedio de cobro (DSO) de 45 a 75 días, se inmovilizan R$ 10 millones adicionales en activos. El costo de cargar ese capital adicional consume R$ 2,4 millones, equivalente al 16,7% del EBITDA anual completo.

¿Cuál es el riesgo de depender del descuento de facturas?

Ezequiel Wilbert, socio de Safegold, advierte que las empresas que financian toda su operación con descuento de facturas al 34% anual están entrando, sin darse cuenta, en una ventana de 18 a 24 meses que antecede una crisis de solvencia. Ahmed El Khatib, de FECAP, subraya que el uso continuo de crédito reduce el flujo de caja disponible, eleva el endeudamiento y deteriora indicadores clave como la cobertura de intereses y la liquidez corriente.

¿Qué deben hacer las empresas?

Los expertos recomiendan acortar el ciclo de conversión de efectivo, reduciendo el tiempo en que el dinero permanece inmovilizado en cuentas por cobrar o inventarios, en lugar de recurrir sistemáticamente al crédito costoso.

Puntos clave:
  • Selic en dos dígitos; inflación sobre el techo de la meta en Brasil.
  • Crédito libre para medianas empresas: 24–26% anual; factoring/FIDC: más del 34%.
  • Líneas subsidiadas: ~13% anual.
  • Extender el DSO de 45 a 75 días destruye el 16,7% del EBITDA anual.
  • Riesgo de crisis de solvencia en 18–24 meses para empresas dependientes del descuento a 34%.